En Como el perro y el gato, la paciencia y el cariño marcan el ritmo. Un espacio sin prisas donde tu mejor amigo es el protagonista.
Me llamo Ana y mi pasión son los animales. Como el perro y el gato nació de un sueño: crear un lugar donde cada perro y gato se sienta seguro, respetado y querido, como si estuviera en su propia casa.
Aquí no existen las prisas ni el estrés. Cada sesión se adapta al carácter y las necesidades de tu mascota, porque entiendo que cada una es un mundo. Trabajo con infinita paciencia y cariño, asegurándome de que la experiencia de peluquería sea un momento de mimo y bienestar para ellos. Tu tranquilidad y su felicidad son mi mayor recompensa.
No somos solo estilistas; somos amantes de los animales. Las caricias, las palabras amables y el refuerzo positivo son nuestras herramientas principales. Cada animal es tratado con la dignidad y el afecto que merece.
Entendemos que cada perro y cada gato es un mundo. Escuchamos sus necesidades (y las tuyas). Adaptamos cada baño, cada corte y cada momento a su carácter, edad, estado de ánimo y tipo de piel para garantizar el mejor cuidado posible.
Hemos diseñado un ambiente tranquilo, limpio y relajado. Evitamos los ruidos fuertes y las situaciones agobiantes. Nuestro objetivo es que asocien la peluquería con un momento de mimo y calma, no de ansiedad.
Olvida las prisas y el estrés de las peluquerías convencionales. Aquí, cada sesión es un ritual de cariño y paciencia, adaptado 100% a su ritmo y personalidad. Dale el regalo de sentirse seguro, feliz y, por supuesto, ¡guapísimo!